Haz que tu dieta, sea a prueba de dietas

Por Liz Sanders MPH, RD | 7 de febrero del 2018
Última actualización 12 de febrero del 2018

Aah, febrero. El mes oficial de los corazones de caramelo, el clima gris fangoso (al menos en DC) y hacerse a la idea acerca de objetivos reales de salud. El optimismo prometedor de nuestros propósitos alimenticios en la cena de Año Nuevo, se ha desvanecido y es hora de ser un poco más realista. Tal vez la limpieza de tres días duró unas seis horas (créeme, he estado ahí…), o tal vez tus “30 días” fueron más bien unos “7 días”. No importa qué tan grave sea tu crisis de fuerza de voluntad o cuán épicamente detuviste la inercia de tu dieta, este no es el momento para castigarte. En cambio, veamos cuatro formas de lograr que tu dieta sea a prueba de dietas. Estos consejos te darán resultados más duraderos que cualquier otra limpieza … y son infinitamente más divertidos:

1. Detecta las tendencias en las dietas y mantén tu dirección

El primer paso es detener las dietas de moda en seco. En estos días parece que hay una nueva dieta que nace cada minuto. Una semana es Keto y la próxima es una nueva súper limpieza. Aunque estos intentos de hacer trampa con la bioingeniería pueden tener todas las formas y tamaños, por lo general tienen un par de cosas en común … que incluyen grandes declaraciones no comprobadas. ¿Ves una dieta que promete soluciones rápidas a problemas de salud o pérdida de peso rápida? Aproxímate con precaución. Incluso si un plan de dieta te ayuda a perder peso rápidamente, es probable que no sea saludable o que tampoco sea factible de mantener a largo plazo.

2. Respeta tus señales internas

En lugar de reacondicionar por completo tu dieta, trata de conocer esas señales internas de hambre y saciedad. Usar una escala de hambre puede ayudarte a diferenciar el hambre real del aburrimiento o el estrés. También puedes usar una escala para clasificar tu saciedad durante la comida, para que termines cuando estés satisfecho y evitar esa incómoda sensación de sobrecarga.

3. Familiarízate con MyPlate

Las Guías Dietéticas para los estadounidenses son el estándar de oro para el asesoramiento dietético basado en la ciencia. Es por eso que los expertos en nutrición y los profesionales de la salud cuentan con esas Guías para establecer metas para sus pacientes y los legisladores confían en las Guías para dirigir las políticas de nutrición. Con herramientas como MyPlate del USDA, no se necesita un grado avanzado en nutrición para comer de acuerdo con las Guías. Usar MyPlate puede ayudarte a que te asegures de obtener la combinación correcta de grupos de alimentos que necesitas para desarrollar un patrón de alimentación saludable. También es fácilmente adaptable, por lo que aún puede darle un toque personal a tus comidas y hacer que tu dieta se ajuste a tu estilo de vida.

4. Establece metas inteligentes, SMART

Los objetivos vagos o irrazonables son la receta para el fracaso. En su lugar, utiliza el acrónimo “SMART” para prepararte para el éxito:

  • Específico: asegúrate de que tu objetivo sea específico, para que sepa exactamente lo que estás tratando de lograr.
  • Mensurable: establece algunos marcadores cuantificables para medir tu éxito
  • Alcanzable: Date un momento para asegurarte de que el objetivo sea razonable.
  • Relevante: piensa en las prioridades de salud y nutrición más importantes de tu vida en este momento y ajusta tu objetivo para que se alinee con esas prioridades.
  • Tiempo limitado: Ponte una fecha límite para el objetivo.

Por ejemplo, el objetivo de “comer más verduras” puede reformularse como “comer al menos una porción de vegetales durante el almuerzo, todos los días durante el próximo mes”. Los recursos como los nutricionistas dietistas registrados y entrenadores de salud certificados, pueden ayudarte a no solo con tus objetivos, sino también a establecer objetivos SMART en primer lugar.

Pon en práctica estos consejos y nunca más tendrás que preocuparte por un desastre de dieta épico.