¿La Alimentación Intuitiva También es para Mí?

Por Alyssa Ardolino, RD | 22 de agosto del 2018
Última actualización 22 de agosto del 2018

A lo largo de la serie de la Alimentación Intuitiva, hemos hablado acerca de por qué la anti-dieta no es anti-salud y cómo la Alimentación Intuitiva puede ayudar a reducir el estrés cuando se trata de elegir alimentos. En esta edición, profundizamos en algunas formas prácticas en las que se puede implementar la alimentación intuitiva en tu vida cotidiana. Veamos…

1. Aprendamos a decir que no

¿Qué significa rechazar la mentalidad de una dieta? Podría significar alejarte de las conversaciones que involucren a personas que hablan sobre cuán “peligrosas” son ciertas comidas o cómo acaban de comenzar una dieta nueva. A veces, lo que está fuera de nuestra vista significa que realmente está fuera de nuestra mente. Cuando no se me ocurra otra cosa que decir, simplemente digo que no. No, esa dieta no me funcionará. No, no vale la pena el esfuerzo mental necesario para que funcione. O simplemente puedes decir que no sin una justificación.

2. Ten en consideración lo que realmente quieras comer

Si has estado haciendo dieta durante mucho tiempo, es probable que ni siquiera sepas qué alimentos quieras comer porque has estado confiando en las señales externas durante mucho tiempo. Uno de los principios de la alimentación intuitiva se llama ‘Haz las paces con la comida’. Hablamos con Heather Caplan, RD sobre lo que eso significa: “Este principio es realmente sobre el proceso de aprender a confiar en ti mismo sobre todas las comidas y convocar una tregua entre la batalla de ti contra la comida. “Es importante no ver la comida como el enemigo. Según Heather, “Hacer las paces con la comida es un proceso de identificación de los alimentos a los que les tenemos miedo, conductas restrictivas e incluso cuando sentimos que tenemos que merecernos algo antes de que nos lo podamos comer y luego trabajar para romper con esas reglas y creencias”.

3. Usa la escala del hambre y respeta tu saciedad

Una vez que hayas decidido qué vas a comer, mide con una escala de hambre antes, durante y después de las comidas y aprende a honrar el apetito y respetar tu saciedad. Comer de forma intuitiva no significa comer un postre para el desayuno, el almuerzo y la cena, ni tampoco llenarte de comida hasta sentirte incómodamente lleno. Rebecca Scritchfield, RDN, EPC explica que los comedores intuitivos prestan atención a su nivel de hambre y saciedad y que es probable que no coman tanta comida que les pudiera causar incomodidad. Aun así, puede haber momentos en los que comemos en exceso porque estamos en nuestro restaurante favorito o estamos distraídos viendo la televisión. Suele pasar, no somos perfectos.

4. Practícalo y siéntete bien si fallas

A veces, la alimentación intuitiva puede ser desafiante porque requiere que tengamos muy presente nuestras elecciones de alimentos y señales corporales. No hay una manera perfecta de comer de forma intuitiva. Heather Caplan explica: “Las personas con tendencias a restringir tienen mucho miedo de sentirse demasiado llenas o de comer antes de sentir el nivel perfecto de hambre”. Muchas personas que han hecho dietas, están acostumbradas a aspirar a la perfección a la hora de comer, por lo que también tiene sentido que quieran ser “perfectos” en la alimentación intuitiva. Sin embargo, es importante establecer nuevos parámetros de éxito, como escuchar con éxito las señales de hambre o probar un nuevo alimento que antes temías comer.

Como hemos visto, hay muchos matices para la alimentación intuitiva, pero con suerte, estos consejos pueden ayudarte a comenzar. Si estás interesado en obtener más información, consulta estos recursos.

Esta publicación de blog incluye contribuciones de Kris Sollid, RD.