El Juego del Teléfono Descompuesto: Edición de Azúcar

Por Kris Sollid, R.D. | Ene 26 2017
Última actualización Feb 09 201

Las conversaciones de nutrición pueden ser “qwerty” … me refiero a peculiares. Me recuerdan a un juego favorito de mi juventud: el juego del teléfono descompuesto. ¿Lo recuerdas? Siempre estaba lleno de risas, pero también estaba lleno de falsedades. Me enseñó valiosas lecciones acerca de cómo fácilmente los hechos pueden distorsionarse a medida que se comparte la información.

Una versión moderna de este juego parece estarse jugando con información nutrimental. Para el público en general, el consejo de nutrición parece cambiar tanto que puede parecer razonable creer lo que quieras. Los creyentes extremos tienen sus temas favoritos (sin ciencia) en la marcación rápida, constantemente “contaminando” a todos sus contactos sociales. Es como un horrible juego de teléfono que no acaba.

La ciencia de la nutrición ha recorrido un largo camino en las últimas décadas. Pero incluso en esta época dorada del smartphone, ha surgido un juego de teléfono post-verdad sobre el azúcar.

Para ayudar a darle sentido a los azúcares, aquí están dos mensajes de grupos que recibo muy seguido, junto con mi respuesta en nombre de la ciencia de la nutrición.

“El azúcar es tóxico”.

Si me dieran un dólar por cada vez que escuché este, estaría enviando mensajes de texto a todos los que conozco desde este nuevo teléfono celular de lujo (que, por desgracia, no me pertenece). Pero yo me desvío del tema.

Lo más frustrante de la afirmación “el azúcar es tóxico” es que en parte es cierto. Sí, has escuchado bien. Es engañoso (sin el contexto adecuado), pero puede ser cierto.

Aquí está el contexto. Todos los productos químicos son tóxicos en algún nivel y consumimos muchos “productos químicos” todos los días -como agua (H2O), sal (NaCl) y sacarosa (C12H22O11), también conocida como azúcar de mesa. ¿Sabías que incluso las cosas necesarias para la vida humana, pueden ser tóxicas a niveles altos? Es verdad. Pero es la dosis la que hace el veneno.

Demasiado de cualquier cosa puede ser algo malo, incluyendo el azúcar. Pero usar palabras como “tóxico” para describir alimentos, nutrimentos e ingredientes no es útil. Es engañoso, de distracción y hecho para un propósito: persuadir a la gente más allá de la evidencia científica establecida. En otras palabras, es más historia que ciencia.

“Estamos comiendo más azúcar que nunca.”

Otra frase comúnmente repetida. Pero, ¿es cierto? La respuesta corta es no – claro, si te estás basando en la información más actualizada. Puede parecer cierto, dependiendo del punto de corte predeterminado de la información a la que se haciendo referencia. Por ejemplo, con frecuencia veremos la frase “estamos comiendo más azúcar que nunca”, apoyada por pruebas que refieren patrones de consumo hasta finales de los años noventa.

Bueno, hemos terminado de hacer fiesta como en 1999, así que aquí tenemos una nueva resolución de Año Nuevo 2017 para todos: Cuando escuchamos declaraciones definitivas (pero sospechosas) como esta, busquemos datos y pensemos críticamente. Afortunadamente para nosotros, el USDA/ERS ha estado siguiendo estos números desde los años 70. Sí, la cantidad de azúcar (es decir, edulcorantes calóricos) disponible en nuestro suministro de alimentos, alcanzó su punto máximo en 1999. Desde entonces, ha estado en declive -como un 15 por ciento de 1999 a 2015.

Debe indicarse que este conjunto de datos del USDA/ERS, rastrea las tendencias de las entregas/disponibilidades totales estimadas y no el consumo humano real. Sin embargo, los datos pintan una imagen bastante atractiva que pone este argumento popular en perspectiva.

La evidencia de la encuesta de auto-reporte también apunta a un pico de consumo de azúcar a finales de los años noventa y una caída posterior.

Primero, el pico: Al analizar múltiples encuestas del USDA entre 1977 y 1996, un estudio de 2003 estimó que en 1977-78, la ingestión de azúcares añadidos fue de 235 calorías por día. En 1994-1996, subió a 318 calorías. Un estudio de 2011 analizó los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES) entre 1999 y 2008 y encontró que la ingestión de azúcares añadidos en 1999-2000 fue de 401 calorías por día.

Ahora, la caída posterior: En 2007-2008, NHANES muestra que la ingestión de azúcar añadido promedio, había disminuido bruscamente a 308 calorías. De acuerdo con las Dietary Guidelines for Americans (DGAs) del 2015-2020, la tendencia a la baja continúa. El NHANES 2007-2010 encontró que la ingestión de azúcares añadidos promedio es de hasta 270 calorías por día.

Mientras comemos más azúcar de lo que se recomienda actualmente, no estamos comiendo más azúcar que nunca. La comunidad de nutrición estará atenta a los próximos análisis de NHANES para ver si la tendencia a la baja de los azúcares añadidos sigue estando, bueno, de moda.

Mensaje enviado

A medida que evolucione la ciencia de la nutrición, continuaremos adquiriendo más conocimientos sobre las cuestiones más importantes en salud. Aunque algunos ya han condenado al azúcar (en cualquier cantidad) para bien, esa perspectiva no refleja el consenso científico actual. Utilizando la mejor evidencia disponible de ensayos controlados aleatorios y revisiones sistemáticas y metaanálisis de estos ensayos, los expertos en nutrición de todo el mundo coinciden en que, aunque es difícil determinar exactamente cuánto es demasiado, el consumo de azúcar debe reducirse en muchos casos. Hay debate académico entre los expertos científicos creíbles en todas las cosas referentes al azúcar en estos días y eso es algo bueno. Así es como se hace la “ciencia”.

Los expertos creíbles no abogan ciegamente por eliminar el azúcar “tóxico” de la dieta. Las DGAs 2015-2020 recomiendan consumir menos del 10 por ciento de nuestras calorías a partir de azúcares añadidos e ilustran cómo los azúcares añadidos pueden ser parte de un patrón de alimentación saludable. Creo que confiaré en las DGA y en la totalidad de la literatura revisada por pares en esta convocatoria.